El transformador está considerado como una máquina confiable, sin desgaste en las instalaciones. Pero los materiales están sometidos a esfuerzos constantes, por ejemplo: Sobre cargas, sobretensión de origen atmosférico o de maniobra, si los materiales no están en buen estado, pueden dar origen a una avería que en muchos casos no se manifiesta de manera inmediata por lo que se denomina potencial.

La experiencia muestra que aproximadamente un veinte por ciento de los transformadores presenta síntomas de averías latentes que producirán una desconexión espontánea.